miércoles, 4 de enero de 2017

Mirando atras

Vivir sentada no es fácil, pero hay cosas que hacen la diferencia. Por ejemplo el haber pasado por muchas cosas muy duras desde la infancia.
Cuando te ocurre, de pronto no puedes moverte. Te preguntas: porqué a mí, por qué ahora? Preguntas sin respuestas. Puedes pasarte la vida compadeciéndote o aprender a vivir en silla y pensar que será tus piernas.
Sacar el máximo partido de la situación, cuesta pero no es imposible. Tenía una meta: vivir sola como siempre, ser independiente y creo que lo he conseguido.
Me he acostumbrado a mirar si hay lavabos adaptados, comprar donde puedo y no donde quiero.  Con mucha voluntad hago casi todo. Pequeños detalles sin importancia para quien camina y que no suelen estar a simple vista, pueden estropear los mejores planes.
Incluso cambiar de ciudad, dejar la casa y encontrar algo nuevo. Nueva casa y ciudad, todo nuevo. Cuesta acostumbrarse al cambio brutal que supone pasar de trabajar mucho, ser libre no dar explicaciones; a estar en un hospital un año donde todo está controlado. De pronto un día te dicen; ya estás curada puedes hacer vida normal. ¿Normal? Miras a tú alrededor y sí tienen razón. Das gracias por no tener todo lo que podemos soportar.
En estos años he pasado por muchas crisis. Aceptar que nunca voy a caminar, cosas que no hice y que ya nunca haré. Incluso  que lo que yo quería se cumplió. Claro está que ahora quizás querría otra cosa. Dolor y más dolor y pensar que irá en aumento. Quizás lo más doloroso y más difícil de aceptar fue: el abandono de dos de mis hermanos, uno de ellos era mi jefe cuando me pasó. No solo abandono por su parte sino el intento de engañarme en lo laboral. Amistades que dejan de serlo etc.

     Puedo decir que tengo mejor carácter, soy mejor conmigo misma sin llegar al egoísmo. Podría haberme amargado pero, el comportamiento de la gente, afortunadamente, escapa a mi  ¿control?  Procuro que no me afecte, no es mi problema.
Cosas buenas también me han pasadoJ). He conocido a gente estupenda, Montse por ejemplo. La conocí a través del blog y ella hizo posible la mejor semana de vacaciones que he tenido. Gracias  Montse. Ella también hizo posible que me reconciliara con Galicia y los gallegos.
Muchas más cosas buenas que sería muy largo contar jajaja.
El que la vida amorosa se haya acabado no sé si es bueno o maloJ).
Soy un problema para los hombres, bueno en realidad la edad y la silla lo son jajajajajaja.

Lo bueno es que voy sentada siempre:)
4/1/ 2O17.
Estaba equivocada en cuanto a lo de la vida amorosa; no se acabó. 
A punto de cumplir 57 años (mañana), trece en silla de ruedas , me siento cansada y de muy mal humor provocado por el dolor.  Sin muchas ganas de nada.
Feliz año nuevo .
Besos 
R.M.